Aral, el mar perdido

3 oct, 11 - 21 ene, 12 » Lunes, Martes, Miércoles, Jueves, Viernes, Sábado
De 11:30 a 19:30
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El desastre ecológico del mar de Aral constituye uno de los ejemplos más representativos de lo que supone la acción del hombre sobre la naturaleza, cuando éste se cree dios y piensa que puede desviar ríos o crear vergeles donde antes existía desierto.

En efecto, el Aral es (o mejor dicho, era) un lago gigante de agua salada, que se encuentra en Asia Central entre las Repúblicas ex-soviéticas de Uzbekistán y Kazajstán. Sin embargo, a partir de los años 30 del pasado siglo, los soviéticos pensaron que aquellas estepas eran ideales para plantar algodón. Un cultivo que necesita grandes dosis de agua, para lo cual, desviaron los dos afluentes del mar. La consecuencia es que tras décadas de uso y abuso del agua dulce, ese mar se va secando hasta que previsiblemente desaparezca.

Y así donde antes había mar, ahora hay desierto, barcos oxidados y miseria. Viejos que añoran el mar y niños que nunca lo han conocido.

Una historia así (y además frecuentemente olvidada) es buen motivo para hacer una exposición. El problema es que su creadora, la cineasta Isabel Coixet, a mi entender, ha desaprovechado la oportunidad y nos ha dejado con algo vacuo. Una exposición en la cual, sólo si la visita es guiada, se puede visionar un documental, que pese a la narración de Sir Ben Kingsley, no puede ocultar su superficialidad. De hecho, lo mejor de todo es el catálogo gratuito que ofrecen a la salida.

Una pena, puesto que un tema de este calado se merecería un tratamiento más riguroso y profundo.

En cualquier caso, si alguien está muy interesado, siempre se puede acercar por la Roca Madrid Gallery en José Abascal, 57. Las visitas guiadas son de lunes a sábado a las 11.30 h, 13.00 h, 14.30 h, 17.00 h, 18.30 h y 19.30 h.

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